lunes, 24 de marzo de 2008

COSTUMBRES JAMBAS

Los jambos tienen muchas y arraigadas costumbres. Empecemos por las más elementales

La manada
Un jambo nunca sale solo, principalmente porque no tiene huevos. La manada suele estar compuesta por un número de entre 3 y 10 machos, cada uno con su respectiva hembra. Del grupo, es probable que la mitad tengan coche y el resto se dediquen a gorronearlo. Los individuos que poseen el coche son sin duda los machos dominantes de la manada y sin ellos no hay fiesta, porque sin coche no hay equipo de radio Panoner para dar la murga a la gente. Cuando hay más de un individuo con coche, se hace una competición entre ellos para ver quien tiene el mayor estatus. El que gaste de coche más caro con más horteradas por centimetro cuadrado de superficie es el lider de la manada, aunque su puesto puede peligrar si otro decide tunear su coche. La manada siempre se mueve en grupo, normalmente con cada macho agarrado a su hembra. A veces, los machos se separan de sus hembras y van por delante de ellas bacilándose unos a otros y haciendo como que se pegan, mientras que las hembras gritan excitadas detrás de ellos (lo que demuestra el bajo CI de la especie). En el caso de que se desplacen en coche, van cuatro o cinco en el mismo vehículo, con las ventanas bajadas, gritando chorradas y con el bakalao a toda pastilla para joder al personal

La fiestaaaa
¿A donde van los jambos de fiesta? A las discotecas por supuesto. Estos locales son garitos atestados de gente como ellos que apestan a sudor rancio, bebida barata, colonia barata y humo de tabaco. El cómo los jambos son capaces de moverse por semejantes locales es un misterio que solo podría explicarse mediante una transformación de su estructura osea en algo parecido a la plastilina o la goma (quizás las ingentes cantidades de gomina que se echan en el pelo tengan algo que ver). En estos locales se sirven bebidas de garrafón para mezclar alegremente con la droga y se pone bakalao (ver más abajo). Cuando están en una discoteca, los jambos aprovechan para realizar los ritos de reproducción (ver más abajo) y para alimentarse (ver más abajo). Gracias a un gran sacrificio de sus capacidades cognitivas, esta especie es capaz de aguantar incluso un fin de semana entero de garito en garito sin comer nada más sólido que una "tripi", "pasti" o "cristal"

Apareamiento y reproducción
Los ritos de apareamiento de los jambos se llevan a cabo en las discotecas. Normalmente es el macho el que se acerca a la hembra después de tirarse media hora mirándole el culo, le ofrece un cigarro o un tripi y le restriega un poco la bragueta por la pierna o el culo. Seguidamente, el macho, haciendo gala de gran sensibilidad y galanteria, le dice algo como "Eh chochete tu y yo hariamos movidas", "Te reviento el hígado, culete" o "Niña ha llegado la hora de tu biberón". La hembra, completamente seducida ante semejante muestra de caballerosidad y finura, cae rendida a los pies del macho. En el caso de que la hembra ya tuviera macho asignado, se producirá un conflicto entre el pretendiente y el otro macho para ver quien tiene el derecho a usar a la hembra (ver "ataque y defensa"). Una vez el macho ha seducido a la hembra, se dirigen fuera de la sala o al vehículo del macho, aunque también está muy extendido irse a los servicios de la discoteca. El acto sexual suele comenzar con una felación, y a partir de ahí puede pasar cualquier cosa. Una vez el macho ha conseguido reproducirse con una hembra, se dirigirá emocionado hacia los demás miembros de la manada y les contará como se acaba de tirar a cinco guarras (y estos, por norma general, le creerán, le alabarán, danzarán a su alrededor y le tirarán cacahuetes por su logro)

Música
los jambos escuchan bakalao, una sucesión de ruidos y golpes (mezcla de motor de coche cascado, martillo neúmatico, taladro Black & Decker y furcia que grita cosas en inglés como si le hubieran metido una farola por el culo). Los diferentes ruidos son mezclados de forma discordante por un supuesto experto en el tema que se hace llamar "pincha" o "DJ" (al que los jambos alaban como si se tratase de un dios, otra prueba del bajo CI medio de la especie), creando una baraunda de ruido indescriptible y sumamente machacona. Dicha "música" resulta espantosa para aquel que no sea jambo, y como ellos lo saben se dedican a ponerla a toda pastilla cuando estan en el coche o simplemente en su casa, solo por el placer de joder al prójimo.

Ataque y defensa
Seamos claros: un jambo NUNCA NUNCA se meterá en una pelea si no está respaldado por su manada. No importa que su enemigo sea un anciano con osteoporosis enfermo terminal de cáncer; el jambo no se enfrentará a él si al menos no tiene a dos de los miembros masculinos de la manada insultando al susodicho. El bakala suele emplear la técnica ofensiva del "empujoncito con insulto" y el "pecho de gallo en celo" al tiempo que dice "¿A que te piso el cuello, eh? ¿Que no?" Si el enemigo le responde con otro empujoncito, emplean la táctica de "morderse el puño y golpear brazo cual suave brisa" acompañado de un insulto, claro (parece que los jambos creen que la potencia de sus golpes aumenta cuantos mas insultos sueltan). Si el contrario responde con una hostia como Dios manda, el jambo pedirá ayuda a su manada, y todos juntos volverán a la carga con la táctica del "empujoncito e insulto" y el "pecho de gallo en celo". Normalmente, cuando se da una pelea entre jambos y otro colectivo, los jambos suelen perder por paliza, a menos que se hubiera reunido un número muy elevado de jambos (aprox. 40 jambos por enemigo), momento en el cual el enemigo decidirá retroceder harto de tanto empujoncito y pecho de gallo. Si se da una pelea entre jambos (normalmente a causa de la disputa por una hembra) la pelea suele reducirse a continuos empujoncitos y pechos de gallo mientras la hembra grita "¡Dejadlo ya! ¡Dejadlo ya!" y la manada de los contendientes se insulta la una a la otra. No suele haber heridos en estas peleas.

Alimentación
Un jambo tiene una dieta que consta de: alcohol barato y drogas (tripis, pastis, cristal...). Dichas sustancias les ponen "A tope" y les hace sudar como pollos en celo. Con estos cócteles pueden aguantar fines de semana enteros sin dormir, pero también pueden morir (algo que debería pasar más a menudo; los científicos solo se explican la supervivencia de esta especie a dicho coctel suponiendo que han desarrollado una inmunidad específica a cambio de sacrificar muchas neuronas). Aunque no siempre es asi, los hay que son "sanos" y prefieren desayunar, almorzar y cenar en el McDonalds o en su defecto, en el Burguer King.

1 comentario:

isika dijo...

kiiiiiiiikiiiiiiiiiii!!! jejejejjjee, esto es la repera. ya estaba yo pensando " k raro k este tony este trrankilo y no haya mandao ningun cartel nuevo de la fiesta jamba, con el tiempo libre k tiene " jejeje pero sin duda has superado con creces mis expectativass...

me ha encantado , ademas he apredido muchas aspectos importantes k no sabia de los jambos, ahora solo me keda asimilarlos bien y cuando llegue el dia de la verdad los podre en practica!!! jejej
por el momento yo ya no soy isika, ni la to lo tira, ni la k chilla.... ahora soy la JESSSSYYYYYY,k kede bien clarito ehhhhh.

bueno papo k me despido, un besikoooo