sábado, 26 de abril de 2008

VEHÍCULOS JAMBOS

Gracias a una futura jamba, que nos remitió por email todo un decálogo de actitudes jambas, poseemos nuevas informaciones antropológicas que bien nos pueden servir para meternos en el personaje. Hablemos, en esta ocasión, de los jambos sobre ruedas.


Para ser jambo cómprate una vespino de segunda mano. Puedes comprarte otra, pero recuerda que estás empezando. Si empiezas por una grande, no estrenarás moto cada año. Llénala de pegatinas de marcas deportivas y discotecas. Un toque personal es ponerle el cajón de recoger naranjas en la parte delantera.
Ahora, practica. Que no tienes seguro? No importa, tú practica, que eso ya llegará. Haz caballitos cada vez más largos. Practica en cualquier parte, no sólo en el descampado. Las avenidas son especiales para eso. Ya sabes? Muy bien, Ahora muéstraselo al mundo: a la gente le encanta ver tus progresos. Haz caballitos delante de paradas de bus, bajando a los túneles, saliendo de los semáforos. Haz caballitos tú solo, en compañía o en grupo, a ver quién aguanta más. Bate el récord de cantidad de pasajeros montados en una moto. Haz caballitos con tres tipos en ella. Las fracturas se curan, mientras que el orgullo siempre estará ahí.

Las motos molan pero tienen dos peros: el espacio para poner pegatinas es reducido y no puedes escuchar tu música favorita montado en ella. Por lo tanto, tu siguiente paso será el coche. Acepta un contrato basura en cualquier empresa, no importa de qué. Lo importante es que a final de cada mes cobrarás una miseria que invertirás íntegra en el coche. Cómprate uno último modelo, a ser posible turbo 16V para que corra un huevo y gaste el otro.
Además, mola un mazo eso de estar pagándolo todavía cuando lo tengas que llevar al desguace.
Ahora llega lo difícil. Tienes que prepararlo. Sabes que el coche tal cual de fábrica es una mierda, que necesita ser tuneado. No te gusta para nada llevar el mismo coche que los demás, quieres personalizarlo, aunque vistas igual que el resto de gente que te rodea.
Empieza con las pegatinas. Es lo más barato y lo puedes hacer tú. Pega una grande con el nombre de una discoteca en la luna trasera. Todo el mundo la admirará, aunque tú no veas nada a la hora de aparcar. Ahorra para gastarte 20.000 euros en un equipo de sonido. Cómprate uno con CD y llena el coche de altavoces. Un amplificador y unas cajas de sonido en el maletero denotan estilo. Podrás compartir tu “música” con el resto de la humanidad. Ellos se giran con cara extraña pero tú sabes que es por pura envidia. Aunque ellos puedan utilizar su maletero y tú no, y aunque ellos puedan seguir sin problemas auditivos al año y medio, matarían por tener ese equipo de audio que tú tienes.
Dale el toque final al coche: ponle bajos, un alerón lo más grande que se pueda, píntalo de colores que cambien dependiendo de la luz, ponle pedales de competición, cinturones de rally, aunque nunca los lleves puestos, cambio de marchas de titanio, luces de neón interiores, luces de posición azules, asientos de rally y el toque mágico, especial y espectacular: las pegatinas con tu nombre y el de tu novia en la parte trasera. Toda una declaración de amor y de buen gusto.
Ve inutilizando las distintas partes de tu coche pero con clase, hasta tener un coche totalmente tuyo (igual que el del catálogo), totalmente inútil (no puedes ni subir al bordillo), y enteramente ilegal. Ahora debes aprender a conducir con un brazo fuera, incluso en invierno. ¿Frío? ¿Para qué está la calefacción? Frena en el último momento y acelera 5 segundos antes de salir para que haga ruido. Pon cera de vela en las ruedas para que rechinen siempre. El mundo es tuyo y lo sabes.

No hay comentarios: